¿Están dejando de tomar alcohol los más jóvenes? En México no
- anitzeld
- hace 6 días
- 2 Min. de lectura
A diferencia de otras regiones donde se observa una disminución en el consumo de alcohol entre las generaciones más jóvenes, en México no se identifican datos recientes que indiquen una tendencia clara hacia la reducción del consumo.
En el Reino Unido, una cuarta parte de la Generación Z ya se identifica como abstemia. A pesar de esta tendencia global, la situación varía según la región. En países como Estados Unidos, Australia y Reino Unido, los estudios indican una disminución en el consumo de alcohol entre los jóvenes. En México, sin embargo, los datos no muestran una reducción clara. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2022, un porcentaje significativo de adolescentes sigue consumiendo alcohol de manera frecuente, incluso en exceso.

En México, los jóvenes siguen consumiendo más alcohol debido a la normalización cultural, la presión social y el fácil acceso. A diferencia de otros países donde la abstinencia es más aceptada, en México el alcohol sigue siendo central en reuniones y celebraciones. La falta de educación sobre sus efectos, el bajo costo y la influencia de la publicidad también contribuyen al consumo elevado. Mientras en otros lugares la conciencia sobre la salud ha reducido el consumo, en México esta tendencia aún no se refleja.
Tendencia mundial: La Generación Z y su relación con el alcohol
El alcohol ya no es el centro de la vida social juvenil como lo fue en décadas anteriores.
En los últimos años, el consumo de alcohol entre los jóvenes ha cambiado. Ya no es tan común ver a adolescentes y adultos jóvenes bebiendo como lo hacían generaciones anteriores. Esto no significa que hayan dejado de tomar por completo, pero sí que la relación con el alcohol está evolucionando.
Uno de los factores más importantes es la conciencia sobre la salud. Las nuevas generaciones están más informadas sobre los efectos del alcohol en el cuerpo y la mente. Saben que puede afectar el sueño, el estado de ánimo y el rendimiento en el trabajo o la escuela. Además, hay una mayor preocupación por el bienestar mental, lo que lleva a muchos a evitar sustancias que puedan empeorar la ansiedad o la depresión.
Otro aspecto clave es el cambio en la cultura social. Antes, las reuniones giraban en torno a bares y fiestas donde el alcohol era protagonista. Ahora, muchas interacciones ocurren en redes sociales o en espacios donde el consumo de alcohol no es necesario. También hay una mayor aceptación hacia quienes eligen no beber, lo que reduce la presión social.
Las alternativas sin alcohol también juegan un papel importante. Hoy en día, es fácil encontrar cervezas y cócteles sin alcohol que permiten disfrutar de la experiencia sin los efectos negativos. Esto ha hecho que muchas personas reduzcan su consumo sin sentir que están perdiendo algo.
Las razones económicas también influyen. Comprar alcohol representa un gasto considerable y muchos jóvenes prefieren invertir su dinero en otras cosas. Entre el aumento del costo de vida y la inestabilidad económica, reducir el consumo de alcohol se ha convertido en una decisión práctica.

Comments